PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.
El ser de la didáctica
Se ha considerado desde hace años que la didáctica es “el saber que tematiza el proceso de instrucción, y orienta sus métodos, sus estrategias, su eficiencia” entre otros aspectos (Lucio A., 1989). Este concepto coloca a la didáctica como la ciencia que busca mejorar el proyecto de enseñanza aprendizaje, o por lo menos el de enseñanza, para que los estudiantes de cualquier nivel, aprovechen al máximo las técnicas y propuestas que de ella surgen y por práctica pedagógica se desarrollan en el aula de clase. Precisamente al considerar como espacio de enseñanza, de una manera casi exclusiva, el aula de clases, se ha encerrado con este enfoque a la didáctica dentro de esa misma aula. ¿Es esto correcto? ¿Es el aula de clases, el único sitio donde se pueda enseñar y aprender? ¿Es un problema de espacio o de concepción del espacio para la enseñanza? ¿Históricamente siempre ha sido así?
Dejemos claro desde el principio que no todo pensamiento que critique algo, puede ser considerado, pensamiento crítico. Decimos con Hinkelammert que el punto de vista desde el cual se realiza la crítica, define al pensamiento crítico. “En este sentido es el punto de vista de la humanización de las relaciones humanas mismas y de la relación con la naturaleza entera. Emancipación es humanización, humanización desemboca en emancipación.” (Hinkelammert, 2007)
Por lo tanto, para que las ideas propuestas por cualquier pensamiento que se quiera categorizar como crítico, necesariamente debe realizar su crítica denunciando la deshumanización de la sociedad moderna y buscando la emancipación de los grupos sociales que viven el proceso de cosificación, mencionado por Freire “Si el ser humano debe participar de la construcción histórica de su época, tiene que empezar por asumir que su desarrollo como sujeto se encuentra en gran medida dominado por la fuerza de la “publicidad organizada”, por su ideología, que inhibe al ser humano de su capacidad de decidir y lo convierte en objeto hasta su cosificación” (Niño A. 2019). Sólo de esta forma, las nuevas maneras de enseñar que de este proceso puedan surgir, podrán ser consideradas parte del pensamiento crítico.
Este forma de ver la realidad nos permite analizar el siguiente caso: cuando se le pide a un grupo de docentes que construyan una linea de tiempo del desarrollo de la didáctica, casi todos mencionan investigadores e innovadores europeos. Unos pocos, mencionarán a Freire y casi ninguno a Martí, Giroux o Simón Rodríguez. Esta realidad, ya puesta en práctica en algunos encuentros de docentes, nos pone frente a un hecho innegable: la didáctica que desarrollamos de este lado del mundo es europea y tiene muy poco de aportes de nuestro continente. Esta situación nos lleva a sospechar que todo el pensamiento didáctico que hemos desarrollado en nuestras aulas, tiene un componente neo colonizador, que aún no hemos podido evaluar cuánto ha influido o influye en el mantenimiento del sistema capitalista de dominación tal y como ha sido mantenido en los últimos cien años.
Podríamos decir como consecuencia del análisis anterior que las prácticas pedagógicas en la educación venezolana, han sido utilizadas como un instrumento de dominación, esparcido por nuestros educadores a favor de la hegemonía capitalista. Además de esto, la escasa formación científica técnica demostrada por los estudiantes, es una prueba empírica de que la aplicación de dicho modelo de enseñanza ha prácticamente imposibilitado, el desarrollo de una pedagogía liberadora y contra hegemónica que no ayude a perpetuar el sistema de dominación capitalista.
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